A medida que las temperaturas bajan este enero, los gatos callejeros buscan cualquier fuente de calor. Desafortunadamente para muchos conductores, esa fuente suele ser el motor o el chasis de un coche estacionado.
Informes recientes han mostrado un aumento de los "gatos polizones": felinos que se meten en los pasos de rueda o compartimentos del motor para escapar del viento cortante. Aunque es una táctica de supervivencia inteligente para el gato, puede generar situaciones peligrosas tanto para el animal como para el conductor.
Aquí te explicamos cómo mantener seguros a estos pequeños viajeros y evitar una emergencia en la carretera.

¿Por qué el coche?
Los gatos se sienten atraídos naturalmente por espacios oscuros y cerrados donde se sienten seguros. Un coche que se ha apagado recientemente actúa como un radiador gigante. El calor residual del motor es el "calefactor" perfecto para un gato con frío. Además, los estrechos huecos del chasis los protegen del viento, convirtiéndolo en el refugio invernal ideal.
La rutina de 30 segundos antes de conducir
La prevención es la mejor manera de evitar un accidente trágico. Antes de subirte y girar la llave, prueba estos sencillos pasos:
Golpea el capó: Unos golpes firmes en el capó pueden asustar a un gato dormido y animarlo a salir.
Revisa los pasos de rueda: Echa un vistazo rápido a tus neumáticos. Los gatos suelen acurrucarse sobre la goma, bajo el arco de la rueda.
Escucha con atención: Una vez dentro del coche, espera de 10 a 20 segundos antes de encender el motor. Escucha si hay maullidos, rasguños o ruidos extraños provenientes de la parte delantera.

Qué hacer si un gato está atrapado
Si escuchas a un gato pero no lo encuentras, o si no quiere salir, no intentes sacarlo por la fuerza. Un gato asustado puede ser agresivo y morder o arañar, lo que supone un riesgo para tu salud.
Usa comida como señuelo: A veces, un plato de comida húmeda o un premio con olor fuerte cerca del coche es suficiente para que salga.
Llama a los profesionales: Si el gato está en lo profundo del chasis, lo mejor es llamar a un mecánico local o a un taller especializado. Ellos tienen las herramientas para desmontar paneles y rescatarlo sin daños.
Post-rescate: Cuidando al "gato del coche"
Una vez que el gato esté a salvo, es probable que esté en estado de shock.
Proporciona un lugar tranquilo: Ponlo en un área cálida y silenciosa (como un transportín o una habitación pequeña) para que se calme.
Ofrece hidratación: Dale agua fresca y una pequeña cantidad de comida.
Revisión veterinaria: Si el gato se ve delgado, tiene secreciones en ojos o nariz, o parece herido, llévalo al veterinario. Los exámenes físicos o análisis de sangre son la única forma de asegurar que esté sano.
Un pequeño acto de bondad
Tomarse un minuto extra para revisar el coche puede parecer una molestia, pero podría salvar una vida. Este invierno, aseguremos que lo único que lleven nuestros coches sean pasajeros.
